LEYENDAS DE LA AGORERA – MADRID

[:es]

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:en]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:zh]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:fr]

Légendes de «L‘agorera»

On dit qu’à l’époque, la rue de Nuñez de Arce s’appelait rue de la Gorguera.  Dû à l’influence du vocabulaire populaire, on a ajouté à ce mot la voyelle «a», qui a donné comme résultat le mot «agorera». Cette légende raconte l’histoire d’une femme appelée María Mola, qui a vécu dans cette rue. Pendant sa jeunesse, elle exerçait la prostitution et ensuite, quand elle était plus grande, elle travaillait dans le monde de la sorcellerie.

Un jour, un jeune prêtre lui a rendu visite puisqu’il voulait lui poser des questions théologiques qui l’assaillaient au moment de la célébration de la messe. La sorcière, très rusée, lui a dit que pendant une semaine, le Seigneur le jugerait au moment le plus important de la messe. Elle a même prétendu que en fonction de sa conduite il aurait une vision angélique ou, tout au contraire, infernal. Le moine est parti, profondément touché par cet événement et cette nuit-là il a eu un cauchemar.

Le lendemain, pendant la messe, une créature ailée avec des cornes est apparue dans la salle, cette créature survolait la salle en criant et elle s’est perchée à la lampe de l’église. En conséquence, le moine s’est évanoui et il a tombé malade pendant un temps. Plus tard, on saura que la créature infernale ne s’agissait que d’une chouette que la sorcière avait introduite dans l’église. La « agorera » a été pendue et le cadavre a été recouvert de pierres.

Au delà de cette histoire, «il y avait peut-être dans cette rue un établissement qui vendait des gorgueras, des vêtements qui se portaient autour du cou, fabriqués à partir d’une pièce de toile».

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:ar]

Légendes de «L‘agorera»

On dit qu’à l’époque, la rue de Nuñez de Arce s’appelait rue de la Gorguera.  Dû à l’influence du vocabulaire populaire, on a ajouté à ce mot la voyelle «a», qui a donné comme résultat le mot «agorera». Cette légende raconte l’histoire d’une femme appelée María Mola, qui a vécu dans cette rue. Pendant sa jeunesse, elle exerçait la prostitution et ensuite, quand elle était plus grande, elle travaillait dans le monde de la sorcellerie.

Un jour, un jeune prêtre lui a rendu visite puisqu’il voulait lui poser des questions théologiques qui l’assaillaient au moment de la célébration de la messe. La sorcière, très rusée, lui a dit que pendant une semaine, le Seigneur le jugerait au moment le plus important de la messe. Elle a même prétendu que en fonction de sa conduite il aurait une vision angélique ou, tout au contraire, infernal. Le moine est parti, profondément touché par cet événement et cette nuit-là il a eu un cauchemar.

Le lendemain, pendant la messe, une créature ailée avec des cornes est apparue dans la salle, cette créature survolait la salle en criant et elle s’est perchée à la lampe de l’église. En conséquence, le moine s’est évanoui et il a tombé malade pendant un temps. Plus tard, on saura que la créature infernale ne s’agissait que d’une chouette que la sorcière avait introduite dans l’église. La « agorera » a été pendue et le cadavre a été recouvert de pierres.

Au delà de cette histoire, «il y avait peut-être dans cette rue un établissement qui vendait des gorgueras, des vêtements qui se portaient autour du cou, fabriqués à partir d’une pièce de toile».

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:ru]

ЛЕГЕНДЫ ДЕ ЛА «АГОРЕРА»

Озвучивание: Светлана Хусаинова

Говорят, что когда-то современная улица Нуньес де Арсе (Núñez de Arce) называлась де ла Горгера (de la Gorguera), из-за изменения в народном употреблении слова «agorera» (т. е. волшебница или  прорицательница), ссылаясь на женщину по имени Мария Мола (María Mola), живущую на той же улице, которая занималась в своей молодости проституцией, а затем, в зрелом возрасте, – искусством магии.

Однажды её посетил молодой священник, который обратился к ней с богословскими сомнениями, что находили на него при посвящении во время ежедневного празднования мессы.Так называемая ведьма, очень проницательная, сказала ему, что в течение недели Всевышний осудит его в важный момент ежедневной службы и что, в соответствии с праведностью его поведения, он увидит ангельское видение или же, в ином случае, дьявольское. Очень встревоженный словами прорицательницы монах ушёл, и в ту ночь ему снились кошмары. На следующий день во время празднования мессы он увидел фигуру с крыльями и рогами, которая, покружив в воздухе и издав странные крики, взобралась на лампу церкви. При таком зловещем видении, наивный священник потерял сознание и был болен некоторое время. Позже стало известно, что это адское существо не было никем другим, как совой, впущенной в храм хитрой старухой. В легенде также упоминается, что прорицательницу повесили, а её тело покрыли камнями.

Оставляя шокирующую историю в стороне, «есть возможность того, что на улице находился пункт розничной торговли или производства «горгер», предмета одежды, сделанного из куска волнистого холста, который носили на шее».

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:ja]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:pt]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:pb]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:de]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:it]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

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LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:kr]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

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LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:in]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:pl]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:ro]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.



 [:tr]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:ua]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


[:hr]

The Legend of the ‘Agorera’

It is said that, long time ago, the street of Núñez de Arce was called street of the Gorguera. This legend is about an inhabitant of this street. Her name was María Mola. She had dedicated her young days to prostitution, and then her maturity to sorcery.

One day, a young priest visited her, because he wanted to consult her about some theological doubts that assaulted him at the moment of consecration. The so-called sorceress, very cunning, told him that, during one week, the Almighty will judge him at the most significant moment of the diary mass. She continued saying that, depending on the righteousness of his attitude, an angelical or infernal vision will appear. The monk leaved deeply affected by the agorera’s words. That night he dreamt hideous nightmares.

The next day, during the mass, a winged creature with horns appeared, weirdly screaming and flying around the room it climbed on to the church lamp. As a consequence of such a sinister apparition, the naive monk fainted and fell ill for a while. Later, it will be known that the infernal creature was actually an owl, which the wise old woman put inside the church. The agorera was hanged and her corpse was covered with stones.

Leaving the shocking story aside, ‘it is possible that, in that street, there was an establishment that sold or made goreras, decorative garments worn in the neck, made with a piece of curly canvas.

ESPAÑOL

LEYENDAS DE LA AGORERA

Se dice que antiguamente la actual calle de Núñez de Arce se llamó de la Gorguera, por corrupción del léxico popular de la agorera por referencia a una mujer llamada María Mola, que vivió en la misma calle, que se había dedicado en su juventud a la prostitución y luego, en su madurez, a las artes de hechicería.

Cierto día le visitó un joven sacerdote que quería consultarle las dudas teológicas que se le presentaban en el momento de la consagración durante la celebración cotidiana de la misa. La supuesta hechicera, muy astuta, le dijo que durante una semana el Altísimo le juzgaría en el momento trascendental de la misa diaria y que, de acuerdo a la rectitud de su conducta, se le aparecería una visión angelical o, en caso contrario, una infernal. El monje se marchó muy turbado por las palabras de la agorera y esa noche sufrió pesadillas. Durante la celebración de la misa del día siguiente, se le apareció una figura con alas y cuernos que revoloteando y dando extraños gritos se encaramó en la lámpara de la iglesia. Ante tan siniestra aparición, el ingenuo fraile cayó desmayado y enfermó por un tiempo. Luego se supo, que la tal criatura infernal no era otra que una lechuza metida en el templo por la astuta vieja. La conseja añade que la dicha agorera fue ahorcada y su cadáver cubierto de piedras.

Dejando aparte la chocante anécdota, “es posible que existiera en la calle un establecimiento de venta o de confección de gorgueras, prenda de adorno que se llevaba al cuello y que estaba hecha con un trozo de lienzo rizado”.


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