2.2      Domingo de Soto.

2.2      Domingo de Soto.

 Nace en Segovia en 1495 y muere en Salamanca el 15 de noviembre de 1560.

Teólogo y jurista español; restaurador, junto con Vitoria de la Teología, y propulsor del movimiento científico español del siglo XVI. En lo jurídico representa la cristalización del derecho de gentes: príncipe de los juristas del Renacimiento, en su obra puede reconstruirse todo lo relativo al derecho internacional, al natural y penal. Estudió en Alcalá –conservando algún resabio del nominalismo imperante-, graduándose allí de bachiller en Artes (1513-16), y después en Santa Bárbara de París (1517-18). Vuelto a Alcalá, consiguió la licencia en Teología, obteniendo una cátedra de Artes (1519-24). En 1524 tomó en Burgos  el hábito dominicano. Y en 1532 ganó en la Universidad de Salamanca la cátedra de Vísperas. Como teólogo de Carlos V –que le nombró su confesor- fue al Concilio de Trento (1545-1547). Presidió las Juntas de Valladolid (1550-51) en la controversia de Las Casas con Sepúlveda. En la Universidad de Salamanca obtuvo por aclamación la cátedra prima (1552-60).

De él dirá Rothbard en su Historia del Pensamiento Económico:

El alumno más eminente de Vitoria y compañero suyo de teología en Salamanca fue el dominico Domingo de Soto (1494-1560). Segoviano, de familia acomodada, que no rica, de Soto estudió en la Universidad de Alcalá, cerca de Madrid, y después viajó a París, donde tuvo por profesor a Vitoria, e impartió después docencia allí. A su vuelta a España fue nombrado en Alcalá profesor de metafísica, ingresó en la Orden de dominicos y fue a reunirse con su mentor, como profesor de teología, a Salamanca, en 1532. Aunque de carácter reservado, De Soto estuvo en repetidas ocasiones implicado en la administración de la Universidad, siendo varias veces prior del colegio universitario de San Esteban. Su obra en física puede también considerarse sobresaliente.

 

El emperador Carlos V honró en 1545 a De Soto nombrándole su representante en el gran concilio de Trento, decisivo para la Contrarreforma católica. De Soto, que pronto se convertiría en confesor del emperador, renunció a ello pocos años después para regresar a su cátedra en Salamanca. Su fama se apoya sobre todo en su tratado “De justitia et jure”, publicado en 1553 pero basado en clases originalmente impartidas en Salamanca en el curso 1540-41.  “De justitia et jure” conoció al menos 27 reimpresiones antes del final de siglo, y fue un tratado leído y citado por juristas y moralista hasta mediados del siglo XVIII. [1]

 

[1]   Murray N. Rothbard,  Historia del Pensamiento Económico. El pensamiento Económico hasta Adam Smith. Vol. I. Clásicos de la Libertad. Madrid, Unión Editorial, S.A. 1999, pp. 132-136

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